Malformaciones radiculares agronómicas
El trabajo de determinados suelos, realizado en malas condiciones, conduce a la constitución de una base de arado. Este, ubicado en el fondo del arado, constituye un área de difícil cruce de agua y raíces. Situada en tal contexto, el sistema radicular de las plantas de tomate puede presentar una configuración particular muy superficial (figura 1).
Además, esta suela impermeable, durante exceso de riego o lluvia, puede inducir asfixia radicular en el origen del pardeamiento de una proporción más o menos importante de raíces y un crecimiento más limitado de las plantas acompañado de amarilleamiento, y en ocasiones sequedad.
Se pueden observar síntomas similares en plantas jóvenes que se han dejado en macetas durante demasiado tiempo y cuyo sistema de raíces tiene una configuración particular que los cultivadores denominan “moño”.