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Métodos de protección

La lucha contra este Rhizobium radiobacter (Agrobacterium tumefasciens) en el tomate no es un problema importante porque es poco frecuente y no causa daños considerables en Francia o en muchos países. En muchas situaciones, aún será necesario implementar algunas medidas de higiene para intentar eliminarlo de la finca.

  • Durante el cultivo 

Cuando se encuentran tumores en las plantas, lamentablemente es demasiado tarde para intervenir. Ningún producto, ninguna medida , puede controlar eficazmente esta bacteriosis.

En cultivos sin suelo, si algunas plantas se ven afectadas en un número limitado de bolsas, es conveniente eliminarlas del cultivo y destruirlas . Se tendrá cuidado de no dejar restos de plantas y partículas de sustrato en su lugar. Al final del cultivo, todas las plantas, y en particular su sistema radicular, serán retiradas de la parcela y destruidas, al aire libre o al abrigo. En cultivo sin suelo, se eliminarán los sustratos. Se realizará una limpieza completa del invernadero y de los equipos que en él se utilicen siguiendo los mismos procedimientos que los realizados para eliminar Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis de los refugios.

  • Próxima cosecha

Si los ataques se produjeron en campo abierto, una rotación conviene realizar de varios años con monocotiledóneas, cereales como el trigo o el maíz. Será necesario comprobar que otras plagas de las raíces, y en particular los nematodos agalladores, no estén también asociadas a las deformaciones radiculares observadas en el cultivo. Si este es el caso, también se debe considerar la implementación de métodos de protección específicos para Meloidogyne spp.


En el cultivo bajo abrigo, se debe tener cuidado de no permitir que el tomate coexista en la misma finca con especies ornamentales, familiares o comercializadas que puedan albergar esta bacteria.

Última modificación:05/04/21